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Cuatro claves para ser realmente una empresa Customer Centric

Para algunos expertos es todavía una estrategia de marketing, para otros, ya se convirtió completamente en una filosofía empresarial. Desde cualquiera de los dos enfoques, lo que sí es seguro es que el Customer Centricity, al tener la capacidad de redefinir los modelos de negocio, amerita de una gestión eficiente para lograr su objetivo principal: alinear el concepto, desarrollo y comercialización de los productos y servicios de una empresa con las necesidades y deseos de sus clientes más valiosos. ¿El fin último? Maximizar los beneficios de la marca a largo plazo.

Ser una empresa Customer Centric implica trabajar en el desarrollo de nuevas habilidades que permitan crear experiencias relevantes para los usuarios. En este proceso, las soluciones informáticas Customer Relationship Management (CRM) facilitan enormemente las tareas relacionadas con el registro sistemático y detallado de los hábitos de compra de los clientes. La automatización del marketing ayuda a las organizaciones a priorizar y ejecutar sus acciones de mercadeo de una forma más ágil y eficiente, asimismo, a tener un mayor control de los esfuerzos en el área.

¿Cómo desarrollar una estrategia Customer Centric?

Para ser realmente una empresa Customer Centric o ejecutar acertadamente una estrategia en este sentido, conviene abordar con el apoyo de CRM los puntos a continuación:

  1. Perfil del cliente: Hay que conocer al consumidor y aceptar que no todos son iguales. Hay organizaciones que pasan por alto determinadas peculiaridades sobre sus usuarios que podrían resultar muy valiosas para las estrategias. Es necesario tener un perfil del cliente bastante detallado, lo que se puede lograr con encuestas, entrevistas y múltiples métodos a aplicar por medio de los diferentes canales de contacto. No se trata de tener una idea general, sino de conocer en detalle a cada usuario de forma individualizada o a través de segmentos. Conocerlos permitirá manejar las diferencias fundamentales, canalizar las comunicaciones y dará una ventaja competitiva.
  1. Valor y cuantificación del cliente: Todos los clientes son importantes; sin embargo, hay que comprender que, a veces, alguno no tiene la razón. Es imposible satisfacer a todos los usuarios, por eso conviene centrarse en el perfil adecuado: aquel que sí se puede satisfacer y realmente valora el producto o servicio que se ofrece. A nivel individual, cada cliente tiene un valor real y cuantificable, para conocerlo, es preciso manejar indicadores ROI (Return of Investment), preguntarse cuánto vale cada una de las interacciones con un usuario y cuánto se está dispuesto a gastar –o invertir- para mantenerlo a éste u obtener uno nuevo.
  1. Personalización y experiencia. Gestionar la relación con el cliente de forma individual y no tan grupal diferenciará a la organización de sus competidores. El que un cliente viva una experiencia excepcional con la compañía superará al precio y al producto como diferenciadores de la firma. Para lograr esto, es indispensable tener a disposición cuántos canales sean posibles, mejorar los procesos y mantener capacitados a los representantes de la marca. En un mundo con clientes cada vez más informados y con las herramientas para difundir ellos mismos información sobre un producto o servicio, conocer las necesidades individuales y personalizar la experiencia es una exigencia innegable.

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  1. Satisfacción del cliente. Conocer el perfil del consumidor no basta. Los índices de satisfacción de los clientes pueden tener efectos de gran alcance. Con las herramientas adecuadas es posible saber si los usuarios son detractores o promotores de una marca, empresa o producto. Descubrir esto es fundamental para evaluar la calidad de lo que se ofrece y mejorar. En un mercado competitivo donde las compañías compiten por los clientes, la satisfacción de éstos es vista como un diferenciador y es clave para el desarrollo de la estrategia empresarial.

Ser una empresa Customer Centric es un objetivo que muchas compañías buscan; pero que únicamente alcanzan aquellas que están dispuestas a dar un giro a sus viejas concepciones centradas en productos y servicios.

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Implantar Business Intelligence con éxito

Business Intelligence (BI) es mucho más que una simple herramienta de visualización con acceso a información estructurada. Su implementación y cabal aprovechamiento pueden llegar, inclusive, a transformar el modelo de negocio de la compañía.

El proyecto para implantar una solución de inteligencia de negocios preferiblemente debe contemplarse y desarrollarse de acuerdo con el modelo de gestión empresarial adoptado. De esta forma, la tecnología podrá ser integrada como un complemento funcional de la organización y su contribución para el mejoramiento de ésta será sustancial. No obstante, independientemente de las características y funcionamiento de la empresa, sea que trabaje bajo un modelo de calidad total o uno tradicional, existe una serie de puntos que deben ser atendidos para implementar célebremente un sistema de este tipo.

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¿Qué se debe tener en cuenta para la implantación exitosa de BI?

  1. Se debe establecer por qué y para qué se quiere la solución. No se trata sólo de ser innovador porque es uno de los términos que actualmente más suena en el plano empresarial; se trata de comprender y ejercer la transformación digital de manera superior, al punto de lograr realmente una evolución en el negocio.
  1. Es preciso planificar. Para ello se debe conocer el estado de situación de la empresa, saber con qué sistemas transaccionales u operacionales se cuenta, definir objetivos, metas, determinar qué elementos deben ser controlados, las áreas de la compañía a integrar, acciones a desarrollar, cronogramas, etc.
  1. Se debe asignar responsabilidades tomando en cuenta cuáles son las herramientas más adecuadas para el usuario: visualización, análisis, planificación. Para esto se debe comunicar a la organización sobre las transformaciones y objetivos propuestos, canalizando con mesura la resistencia que comúnmente brota en los períodos de cambio.
  1. Es indispensable capacitar a los usuarios sobre las herramientas y soluciones escogidas bajo una filosofía de supervisión y acción permanente, lo cual permitirá verificar el cumplimiento de los objetivos o aplicar los paliativos necesarios para llevar el nuevo sistema a puerto seguro.
  1. Para escoger al aliado de negocio, por criterios referentes a seguridad y escalabilidad, se sugiere ubicar un proveedor de soluciones de clase mundial, que cuente en su haber con un número significativo de implantaciones realizadas, referencias de clientes y ofrezca un soporte eficiente.
  1. Entre los conceptos a considerar en el presupuesto de implantación se debe tener claro el costo total de licencias, los costos del personal asignado al proyecto, los costos por infraestructura técnica y otros costos relacionados con entrenamientos, soporte o actualizaciones.

La tecnología bien gestionada puede y debe ser una ventaja competitiva. Abordar con orden y claridad los puntos anteriores ayudará a la empresa a contar efectivamente con Business Intelligence como un recurso capaz de descubrir oportunidades con base en información sólida y confiable, fortalecer la inversión y despertar la sagacidad en quienes ejercen la toma de decisiones.

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ERP: el auxiliar para lograr la certificación ISO

Con la exigencia actual de los mercados, es lógico que las empresas afinen los métodos y estrategias para mejorar su posicionamiento, para lograrlo, conviene optimizar las operaciones de la organización. El nivel de eficiencia y eficacia en una compañía incide directamente en la productividad de ésta y en su rentabilidad.

La razón principal para adoptar un estándar de calidad se basa en la mejora de los procesos que se alcanza con su implantación. Una certificación ISO, al proceder del organismo de estandarización internacional más relevante del mundo, distingue a la empresa frente a la competencia y demuestra a los clientes que se tiene la capacidad para ofrecer productos y servicios que satisfagan sus requerimientos. Las compañías que buscan una mejor posición en el mercado mediante una certificación de este tipo encuentran en los Enterprise Resourse Planning o ERP un apoyo trascendental para lograr su objetivo.

Las normas ISO, sea 9000, 14000, etc., producen evidencias que indican que la organización está llevando las operaciones con base en los procedimientos. Principalmente se apoyan en manuales de gestión de calidad y en soluciones informáticas como ERP.

Una empresa con certificación es una empresa más competitiva a escala mundial. La adopción de normas internacionales expresa que se pueden desarrollar y ofrecer productos que cumplen con especificaciones ampliamente aceptadas en el sector; asimismo, garantiza que, más allá de la calidad de la producción, las maquinarias y herramientas son empleadas cumpliendo estrictos parámetros de seguridad. Desde la perspectiva del consumidor, se consigue una amplia selección de ofertas por la compatibilidad mundial de las tecnologías y se puede contar con productos y servicios conformes, manufacturados con calidad y seguridad.

¿Cómo funciona ERP para la certificación ISO?

Un sistema para la planeación de recursos empresariales está diseñado para adecuar los procesos reales de la organización, esto envuelve a todas las áreas. Otorga habilidades para mejorar lo referente a calidad, procesos y capital humano. ERP integra funcionalidades que son de gran aportación para alcanzar una certificación de calidad.

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Para obtener una certificación ISO todo en la empresa debe estar documentado por nomenclaturas, lo que puede ser gestionado fácilmente con ERP. Esta solución permite que los reportes y documentos generados en el sistema se vayan registrando automáticamente con folios consecutivos y con una nomenclatura configurable según las políticas de la compañía.

Las organizaciones que tienen implantado sistemas ERP operan bajo una estructura integral, todos los departamentos realizan sus funciones en la misma base de datos, lo que facilita alimentar y compartir información. Los cambios realizados en un sector al permitir ser consultados desde otras áreas, agilizan la transferencia y acceso a la información, reducen la cantidad de archivos y evitan la multiplicación innecesaria de éstos.

Por otro lado, los organismos de certificación determinan el costo del trámite de acuerdo con lineamientos que consideran factores como la estructura organizacional, el número de trabajadores, turnos, procesos, espacios, etc. Los sistemas ERP permiten el control y la optimización de estos aspectos. Estas soluciones admiten ser configuradas para múltiples empresas, registrar usuarios y turnos de trabajo. Sus procesos están diseñados para funcionar de la misma manera en todos los equipos. Un punto adicional relacionado con los costos de certificación tiene que ver con los tiempos de auditoría, que con ayuda de ERP pueden ser reducidos significativamente.

Al ejecutar las operaciones de la compañía con apoyo de ERP, los colaboradores notarán el cambio en su trabajo por la automatización de procesos; apreciarán la reducción de tiempo de sus tareas y podrán dedicarse a otras actividades que generan valor al negocio. La reducción del papeleo será notoria por la digitalización.

El nivel de estandarización con que fueron creados tanto las normativas ISO como los ERP hacen que cualquier empresa pueda implantar ambos sistemas sin demasiadas complicaciones, por lo que la inversión en instrumentos que optimicen la forma de hacer las cosas dependerá del deseo de la organización por ser mejor cada día.

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¿Por qué es importante escuchar al cliente?

Como proveedores de un producto o servicio, conviene investigar continuamente qué es lo que pasa por la cabeza de los usuarios, labor que muchas empresas desarrollan con ahínco los primeros meses de vida, pero luego parecen relegar para centrarse más en las ventas que en el cliente, y si bien es sabido que son necesarios ambos elementos para cumplir con el ciclo comercial, el centrar las estrategias en éste facilita el camino al éxito y la permanencia de la organización en el tiempo.

Una relación comercial, como cualquier otra relación, consta de interacciones y expectativas que deben ser cumplidas, pero, en un mundo donde los consumidores son cada vez más exigentes e informados, ¿cómo podemos saber realmente qué es lo que quieren y cubrir sus demandas?

Todo negocio que desee hacer bien y eficientemente lo relacionado con aquello que ofrece, si no ha ejercido la transformación digital, está perdiendo tiempo y su vida con seguridad penderá de un hilo. Aquellas que se preocupan por la optimización de los procesos mediante las tecnologías y consideran al cliente como eje de sus acciones, tienen un gran paso ganado. Los sistemas Customer Relationship Management o CRM, por estar concebidos por y para el cliente, ponen a disposición una serie de canales, datos e información que resultan vitales para las compañías que buscan ofrecer una experiencia excepcional al consumidor, quien es, en buena medida, a quien se debe la organización.

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¿Puede una empresa desarrollarse sin clientes?  

Las cosas ya no funcionan como antes. En tiempos remotos, cuando las tecnologías y dinámicas eran otras, las compañías podían concentrar sus esfuerzos casi únicamente en desarrollar un producto, sin prestar demasiada atención al comprador o al consumidor final. Actualmente, se vive al galope y la manera unilateral de actuar en el pasado hoy es insostenible debido tanto a la evolución de las tecnologías de manufactura como a aquellas donde el flujo de información va de un lado a otro y con un volumen gigantesco; no se diga mucho de la World Wide Web, sino cómo, por mencionar un hecho, hoy el Internet de las Cosas está marcando un cambio de paradigma en internet al proporcionar información directa sobre el uso de un producto desde un domicilio cualquiera. Visto desde una perspectiva económica y social, son igualmente determinantes la evolución de las estrategias de desarrollo de los mercados y las explosiones demográficas de las últimas décadas.

El cliente es el protagonista de la relación comercial, por lo que satisfacer sus necesidades es una exigencia impostergable. Convertir, fidelizar o evangelizar son los términos que forman el cúmulo de deseos de proveedores. Para lograr ejecutarlos es necesario escuchar al cliente, y escucharlo bien.

¿Cómo se puede escuchar y satisfacer al cliente?

Primeramente se debe comprender que el cliente quiere soluciones, no productos o servicios. No se quiere el colchón en sí, sino el descanso que éste provee. Cuando una persona pone una queja porque no recibió su escritorio a tiempo o lo recibió con algún desperfecto, no es por la mesa que protesta, es por el tener que postergar el trabajar adecuadamente por la ineficiencia de un tercero. En este sentido, agregar valor de forma continua a cada eslabón de la cadena materializará los esfuerzos de marketing, pero eso no es todo.

Los representantes comerciales o de ventas deben estar capacitados en los sistemas que ocupan para poder ofrecer respuestas cónsonas con la realidad y las capacidades de la organización, lo que se traduce en claridad en las expectativas para el usuario y en el cumplimiento de promesas posteriormente. Esto, sumado a la empatía y la información fluida, independientemente de los canales establecidos, generará confianza en la relación. Si los procesos además resultan simples para el consumidor y tienden a la personalización, la experiencia excepcional para éste será prácticamente un hecho y su fidelización, el paso a seguir.

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¿Cuándo conviene implantar Business Intelligence?

Si se asocia el término con las tecnologías de información, Business Intelligence (BI) puede definirse como el conjunto de metodologías y aplicaciones que permite reunir, filtrar y convertir datos de sistemas operacionales en información estructurada para su explotación, dicho de otra manera, es la habilidad para transformar datos en información y la información en conocimiento, lo que da soporte a la toma de decisiones en torno al negocio.

Business Intelligence permite mejorar procesos y genera una ventaja competitiva increíble para la organización, por lo que muchos directivos se preguntan cuál es el momento adecuado para buscar a su socio comercial y comenzar a disfrutar de sus beneficios.

Cuando se es una compañía pequeña, cada empleado controla su área e informa a gerencia sobre su situación. Por lo regular, un colaborador en un departamento determinado no llega a apuntar todo lo referente a sus actividades porque entrega la información resumida a su superior; no obstante, en las empresas medianas que cuentan con varios empleados en múltiples departamentos, el flujo de datos es mucho mayor y la capacidad de analizarlos puede ser insuficiente. Cuando el volumen de trabajo por la enorme cantidad de información generada imposibilita ver el panorama con claridad y realizar informes o reuniones productivas, se hace imperioso implementar Business Intelligence, sobre todo, si los datos antes de llegar al responsable del sector deben transitar por varios escalones.

Una desviación en el rumbo de la compañía, un descenso de la productividad o en las ventas, pueden ser razones suficientes para analizar los datos del negocio. Si no se dispone de esos datos, encontrar el porqué de lo ocurrido puede llegar a ser una labor totalmente infructuosa. Una empresa que, por ejemplo, cayó en ventas y desea bajar el precio de sus productos para revertir la situación, si no cuenta con BI, deberá ubicar las facturas históricas de los proveedores de materiales para poder calcular los costes de las piezas; en producción tocará verificar cuántas piezas se hacen por hora para dividirlo entre los costes de personal, maquinaria y energía, y conocer así el precio de manufactura por hora. Igualmente ocurrirá en el área de logística y distribución. Se deberá escudriñar para encontrar más de un dato; recuperar planos de fabricación para optimizar los diseños; renegociar precios de materiales, etc. Si no se actúa rápido, la organización puede llegar a quedar fuera del mercado en un dos por tres.

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Las empresas que poseen el tino de recurrir a las soluciones que las tecnologías de hoy proveen, como es el caso de BI, están altamente preparadas para detectar oportunamente los descensos en venta y hacer frente a las circunstancias con la mayor velocidad posible y sin tener que recurrir al apoyo de varios sectores. El poder extraer y analizar con facilidad la información de sistemas Enterprise Resource Planning y Customer Relationship Management con BI marca una diferencia abismal entre las compañías que apuestan por su cuota de mercado y aquellas que no logran entender las dinámicas cambiantes de las estrategias de negocio. Lo mejor es que las organizaciones pueden incorporar a su sistema algoritmos predictivos que le ayuden a ver el futuro: la bola mágica del comercio.

En definitiva, la implantación de una solución Business Intelligence es recomendable para casi todas las empresas independientemente de su tamaño, pues permite adelantarse a los escenarios y superar los inconvenientes adecuadamente. El análisis de datos propicia tomar mejores decisiones estratégicas basadas en datos y prácticas comprobadas; no en especulaciones o pálpitos.

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Cómo el conjugar ERP y el Internet de las Cosas transforma las estrategias de negocio

Hace poco tiempo, el Internet de las Cosas (IoT) no significaba gran cosa para la mayoría de las personas; no obstante, ahora se vaticina que marcará un cambio de paradigma en internet. Analistas especulan que en 2020 el número de dispositivos conectados rondará los 50 mil millones, lo que hace pensar que una empresa del sector manufacturero que apunte a la vanguardia, difícilmente pueda escapar de la aplicación de esta tecnología.

Un concepto que crece

En esencia el Internet de las Cosas consiste en la dotación de inteligencia a los objetos a través de la conectividad, de manera que las máquinas se puedan comunicar entre ellas sin la necesidad de la intervención humana, más allá de la instalación y supervisión. A primera vista parece algo sencillo; sin embargo, sus implicaciones con bastante profundas. IoT se ha convertido en una fuerza poderosa para la transformación de negocios, afecta a casi todos los sectores y con seguridad su impacto económico seguirá aumentando en los próximos años.

Gestión y valor comercial

El hecho de que los objetos puedan comunicar incidencias o informar resultados puede ayudar a mejorar los procesos de trabajo en una organización, lo que supone una significativa reducción de costes y de riesgos. Visto así, los sistemas Enterprise Resource Planning o ERP encuentran en el Internet de las Cosas un instrumento único para optimizar y monitorear los procesos de la compañía.

En determinadas industrias, el poder conectar sensores en distintos puntos de la cadena de suministro permite corregir los procesos sobre la marcha o modificar su organización. En áreas de distribución, almacenamiento y logística, el aumento de la eficiencia permite reducir costes, optimizar espacios y dejar que los trabajadores puedan dedicarse a tareas que generan más valor para el negocio.

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Con una infraestructura adecuada para la integración de los datos originados en el universo del Internet de las Cosas, las empresas pueden ser capaces de sacar el máximo provecho a la información generada desde los dispositivos e impulsar la innovación. De hecho, en este punto radica el principal desafío para las soluciones ERP, dado que el creciente y veloz aumento de la cantidad de datos en los sistemas amerita contar con mecanismos de cálculo y procesamiento escalables cada vez más efectivos.

Aunque todavía no es posible comprender hasta dónde IoT podrá incidir en los procesos de producción o en el procesamiento de información, ya se distinguen grandes ventajas a partir de su aplicación. Esta circunstancia vislumbra una gran oportunidad para las empresas que juegan un papel clave en la definición de la estrategia global de negocios.

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CRM en el Sector Educativo

De la admisión del estudiante a la gestión de alumno

Para tener una visión integral de los alumnos que transitan por las aulas de una institución educativa, es elemental gestionar las acciones en torno al estudiante desde el primer momento en que éste solicita información sobre una titulación hasta que se convierte en egresado. La visión integral es esencial tanto para lograr que las personas se inscriban en una carrera como para que recomienden la organización a futuros alumnos.

Independientemente de los canales habilitados para que alguien solicite información, formalice su inscripción y acceda a los servicios prestados a la comunidad de alumno, lo ideal es que cualquier actor docente o administrativo tenga una interacción directa con el estudiante y pueda acceder a una vista compartida con el historial de éste. Allí es cuando la implantación de una solución Customer Relationship Management o CRM puede jugar un papel fundamental, su amplia capacidad para gestionar todo el ciclo de vida del alumno lo hacen imprescindible para cualquier institución que apunte a la excelencia.

Gestión y soporte

Los beneficios que las universidades, escuelas de negocios y colegios pueden obtener con CRM se ven impactados en los procesos de captación del alumno, la relación activa con éste y su gestión de vida como estudiante, es decir, en todo lo relacionado con las solicitudes de información (titulación, centros de procedencia), solicitudes de admisión (entrevistas, documentación, plazas reservadas, admisiones, matriculaciones), comunicaciones propias de la actividad académica (convocatorias, publicación de notas, horarios), expedientes académicos (titulación, créditos, sede), acontecimientos durante el transcurso en la institución (becas, prácticas, recibos de pago) y servicios ofrecidos por el centro de estudio (asociaciones, boletines, bolsa de trabajo).

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Para alcanzar una atención relevante, además de tener una visión integral del estudiante, también es necesario definir e implantar los procesos inherentes a cada solicitud, lo que implica capacitar a los usuarios sobre las tareas que son realizadas de manera automática por el sistema (envío de correos electrónicos, cambios de status) y aquellas que requieren de intervención manual (resultado de entrevistas, aceptación de ingresos).

La enorme cantidad de información generada a partir de cada prospecto y alumno requieren de un sistema práctico y eficiente que permita tanto un apropiado registro, análisis y control de datos como la existencia de fluidos canales de comunicación. La posibilidad de obtener indicadores clave de la información recabada durante los procesos pueden llegar a ampliar la oferta educativa y mejorar los procesos significativamente.

Las instituciones educativas que logran unificar en un solo sistema toda la información proveniente de la página web de la organización, la intranet, los sistemas de gestión académica, sistemas de comunicación y marketing, etc., son las que muestran mejores condiciones para ofrecer al alumno una experiencia excepcional.

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Business Intelligence para la toma de decisiones

La información es un recurso vital para la toma de decisiones. Una empresa que desea aumentar su cuota de mercado o mejorar sus procesos, indudablemente debe saber “escuchar” qué dicen los datos que genera la organización. Esto puede parecer sencillo si se cuenta con ejecutivos capacitados y con alguna solución informática; no obstante, el tomar decisiones únicamente mediante el juicio, más que por un modelo prescriptivo definido que considere al Business Intelligence (BI) o inteligencia de negocios como apoyo fundamental, expone a la compañía a una mayor incertidumbre y aumenta el riesgo significativamente.

Desde un punto de vista más pragmático y asociando el término directamente con las tecnologías de información, se puede definir Business Intelligence como el conjunto de metodologías y aplicaciones que permiten reunir, depurar y transformar datos de sistemas transaccionales u operacionales en información estructurada para su explotación directa o para su análisis y conversión en conocimiento, lo que da soporte a la toma de decisiones sobre el negocio.

BI actúa como un factor estratégico para la organización al generar una potencial ventaja competitiva que puede verse representada, por ejemplo, en la prospección a nuevos mercados, promociones de productos, control financiero, optimización de costes, planificación de la producción o la eliminación de islas de información.

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Los sistemas de análisis como BI se diferencian de los sistemas transaccionales u operacionales en que los primeros están concebidos para preguntar y divulgar información. Los procesos que lo nutren traducen los datos de uno o varios sistemas transaccionales u operacionales independientes a un único sistema con datos completamente integrados –flujo de datos/democratización de la información-. BI permite saber qué está ocurriendo en el negocio, por qué ocurre, qué ocurriría si se tomara tal o cual decisión –predicción- y qué debe hacerse en la compañía. Sus dotes hacen que un ejecutivo pueda explorar todas las dimensiones del negocio con una sola vista, con actualización inmediata y desde cualquier dispositivo, lo que se traduce en seguridad y confianza sobre las acciones a determinar. Otra de las bondades consiste en la posibilidad de acceder y trabajar los datos sin la necesidad de apoyo del área de sistema de la empresa.

Las soluciones de inteligencia de negocios proporcionan grandes ventajas al facilitar el análisis de información de las organizaciones. El reto en el área implica el convencimiento de los gerentes para adoptar una profunda transformación digital y una cultura de democracia en la información, de tal manera que la toma de decisiones no ocurra de forma aislada por unidad funcional, sino que en su proceso se consideren las cuestiones sustantivas de los demás sectores que pueden ser representadas a través de BI.

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El ERP actual

Las tecnologías de información han impactado de manera relevante a prácticamente todos los rubros. La evolución que se ha visto en los últimos años en las empresas de los sectores de manufactura o de servicios no hubiese podido ser tal sin la transformación digital de las compañías. Para los sistemas de gestión Enterprise Resource Planning o ERP, la nube ha significado un impulso fundamental. Hoy día, una pyme logra acceder a un ERP con una flexibilidad que antes no podía ser posible; asimismo, las organizaciones actualmente pueden considerar más viable una inversión de este tipo debido al carácter modular de las aplicaciones y la posibilidad de implantarlas según sus prioridades.

Actualmente, se considera que el ERP idóneo cumple con las siguientes características:

  • Se aloja en la nube, con la confiabilidad y practicidad que toda empresa necesita.
  • Ofrece información inmediata, con posibilidad de acceso y trabajo en tiempo real.
  • Es modular, de forma que se puede trabajar de entrada con los datos de las áreas más importantes para definir las estrategias.
  • Es adaptable y ofrece una experiencia personalizada, con innumerables opciones de visualización y presentación de la información.
  • Es más inteligente y permite la incorporación de algoritmos predictivos, lo que ratifica la confianza en la relación máquina-empleado y favorece la toma de decisiones.
  • Es segura, con protocolos cada vez más más estrictos y adecuados a la normativa internacional.
  • Se puede implantar mediante la tradicional compra de licencia o bajo demanda, lo que favorece su implantación en pymes que están comenzando o en desarrollo.
  • Es omnicanal, integra todos los canales en una misma plataforma con el fin de transmitir al cliente una única visión del negocio.
  • Es móvil y admite wearebles, de esta manera se le puede acceder desde cualquier lugar y dispositivo.
  • Es escalable, con la habilidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes del sistema sin perder calidad.
  • Continúa su desarrollo por medio de convenios con otras empresas de tecnologías, lo que hace que el alcance sea aún mayor.
  • Posee grandes capacidades para integrarse en el tiempo con otros sistemas como CRM o Business Intelligence.

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El poder integrar la información generada en las diferentes áreas de la compañía como ventas, producción, inventario, logística, contabilidad, finanzas, distribución y facturación, de manera paulatina y con el respaldo de una firma de clase mundial, no sólo ha optimizado los procesos internos de las organizaciones, sino que ha promovido cambios en los modelos de gestión que seguirán transformándose en función de la creación de valor, ¿de qué manera?: proveyendo los medios más acertados para desarrollar y combinar tanto un servicio al cliente de excelencia, productos y servicios de calidad como un modelo de negocio sostenible. Las empresas con la disposición a evolucionar conforme avanza el universo de la informática tienen la ventaja.

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