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TI: la base del gobierno electrónico

La posibilidad de manejar herramientas informáticas como computadoras, teléfonos inteligentes o tabletas es cada día mayor. El empleo de estos artefactos ha facilitado el acceso a la información; mejorado la comunicación; permitido eliminar distancias geográficas, y ha hecho que el horario no sea un impedimento para numerosas actividades. El empleo de toda esa tecnología, su desarrollo e implantación se denomina tecnologías de información (TI), y constituye la base para la construcción del denominado gobierno electrónico o digital.

Desde finales de los años noventa, el uso de las TI ha ido transformando los procesos de la gestión pública y ha promovido el nacimiento de un nuevo derecho: el de los ciudadanos a relacionarse electrónicamente con las administraciones gubernamentales.

El gobierno digital no se fundamenta únicamente con la habilitación de páginas web o la posibilidad de renovar la licencia de conducir desde la PC. Se trata de una acción conjunta entre todos los actores públicos involucrados en hacer más democrática una sociedad. Es una cuestión evidentemente política que supera la técnica.

Un gobierno electrónico pone a disposición diversos canales que ayudan a mejorar la información y los servicios prestados a los habitantes. Igualmente, permite que ellos puedan tener una mayor participación en las políticas públicas. Por otro lado, ayuda a ser más eficiente y transparente la gestión del Estado. La implantación de un programa de este tipo implica para el sector oficial tanto un cambio cultural como la reorientación de sus procesos hacia el ciudadano-cliente.

Un gobierno que dispone de tecnologías para facilitar su interacción con otros gobiernos y con los habitantes encuentra que mejora la rapidez y calidad de los servicios públicos ofrecidos, por tanto, la atención ciudadana; disminuyen los costos operacionales; mejora la comunicación y la coordinación de trabajo entre las organizaciones oficiales; contribuye con la preparación de los Estados hacia una sociedad de la información, y favorece la transparencia y la participación.

Por medio de la plataforma adecuada es posible superar la burocracia y acceder 24/7 a realizar un trámite esencial. Esta posibilidad aumenta la confianza del ciudadano y fortalece las vías de inclusión para aquellos que viven en lugares apartados o se les dificulta trasladarse.

Ningún gobierno debería postergar sus esfuerzos por estar más cerca de su gente. Con la implantación de soluciones informáticas precisas, es factible controlar la gestión de solicitudes y trámites, mantener historiales y ofrecer información en tiempo real. No obstante, más allá de la atención a la población, un gobierno que verdaderamente adopte TI y cree un sistema de información lo suficientemente amplio y efectivo será depositario de un importante tesoro público: la información.

Los desafíos del gobierno digital radican entonces en la capacidad de los sistemas de integrar datos e información en diferentes lenguajes y plataformas; también en la agilidad para adecuar los softwares en función de las políticas emergentes, como aquellas relacionadas con transparencia, acceso a la información, manejo de datos o privacidad. De la misma forma, en disminuir la brecha digital y garantizar el acceso a internet a una población cada vez mayor para que haga uso de los mecanismos y continúe alimentando los programas.

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6 razones de peso para integrar ERP y comercio electrónico

El e-commerce, o comercio electrónico, representa una de las mayores oportunidades de negocio para las empresas que buscan llegar directamente al cliente o consumidor final (B2C). Se trata de una modalidad del comercio aún considerada innovadora, pero que en algunos años será apreciada como vital para numerosos sectores, especialmente retail.

Esta disciplina busca aumentar el potencial de facturación al establecer un canal adicional por donde interactuar con los seguidores de una marca, lo que para la organización implica elevar las habilidades para gestionar con eficiencia sus operaciones.

Al crear una tienda online, aumenta la complejidad para dirigir un negocio: se incrementa el número de tiendas que atender, la cantidad de ventas, el volumen de clientes, etc. Frente a este desafío, los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP por sus siglas en inglés) presentan claros beneficios al facilitar el manejo de cada área de la empresa.

Mientras el comercio electrónico busca aumentar las ventas, un sistema ERP busca disminuir costos operativos y aumentar la productividad, de allí que conformen una dupla excepcional para mejorar la rentabilidad de la compañía.

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¿Qué beneficios y ventajas se pueden aprovechar al integrar e-commerce y ERP?

  1. Menos faltas de origen humano. La automatización de tareas disminuye el riesgo de errores devenidos por el tratamiento manual de pedidos, precios, ventas, contabilidad, clientes, etc. Asimismo, da mayor agilidad y celeridad a los procesos.
  1. Información precisa en el tiempo preciso. Con la integración de ambas plataformas es posible acceder a los datos necesarios en tiempo real, lo que posibilita dar al cliente la respuesta correcta en el menor tiempo posible.
  1. Manejo óptimo de inventario. Integrar ambos sistemas ayuda a mantener actualizados los datos de compra y venta de productos, permitiendo la planificación de compras y la gestión excepcional de stock.
  1. Entregas en tiempo y forma. Los sistemas e-commerce suelen proveer un gestor de pedidos; sin embargo, los ERP permiten gestionar el flujo de pedidos con mayor efectividad, lo que propicia una experiencia altamente satisfactoria para el usuario.
  1. Relaciones enriquecedoras con los clientes. La interacción rápida y sencilla que se puede generar gracias a un ERP agiliza el proceso de compra del cliente. Igualmente, la solución facilita la retroalimentación para conocer los aspectos a mejorar.
  1. Éxito comercial. Las funcionalidades de los sistemas y la enorme cantidad de información que en estos se genera, otorgan una visión global del negocio que ayuda a tomar mejores decisiones y diseñar estrategias comerciales cada vez más acertadas.

Adecuar las soluciones en función de su integración no solo facilita las tareas cotidianas, sino que impulsa el alcance de los objetivos en el lapso programado y permite la gestión relevante de aquellos factores que resultan clave para el crecimiento del negocio, como el manejo de stock.

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ROI, faro del proyecto ERP

La implantación de un sistema ERP (Enterprise Resource Planning) supone un hecho trascendental para la empresa. Se trata de un proyecto clave para mejorar la productividad en la compañía que ha pasado de ser un factor de competitividad a un recurso básico para la pyme que busca el crecimiento sostenido.

Como en cualquier tipo de inversión, es preciso determinar cuánto dinero aporta la nueva solución informática. Para obtener este conocimiento, sirve emplear la fórmula ROI (retorno de la inversión o return on investment por sus siglas en inglés); sin embargo, no es del todo posible afirmar que por dicha vía se pueda obtener el cálculo exacto de éste, y es debido a que la mayoría de las variables a medir son intangibles, llevarlas a un valor numérico es prácticamente imposible. Ahora bien, eso no quiere decir que la imposibilidad de llegar a un cálculo exacto haga inútil el esfuerzo de realizar una estimación con fines orientativos, que aporte una visión cercana del desembolso en tecnología.

Obtener una aproximación servirá de forma considerable para valorar el rendimiento del ERP. Para ello, existen varias maneras de calcular el retorno de la inversión -aplicables también para los proyectos de implantación de CRM y BI-. Las más habituales consisten en abordar la relación coste-beneficio así:

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En el conjunto de costes o inversión a considerar se encuentran, por ejemplo, los importes por licencia de software, infraestructura TI, consultoría, análisis, diseño, migración, mantenimiento, capacitación, recursos humanos, gestión del cambio, etc. Algunas de estas variables podrán ser determinadas con facilidad a través de facturas; en otros casos, la asignación de un monto específico será más compleja por lo intangible de los elementos.

Muchos de los beneficios se pueden determinar según los objetivos al inicio del proyecto. Son también difíciles de cuantificar. Pueden expresarse de varios modos: automatización y mejora de procesos, optimización del tiempo, mejora en el control de inventarios, eliminación de tareas repetitivas, disminución de errores de factor humano, control financiero, diversificación de la oferta o productos, aumento de la cartera de clientes, mejora en la satisfacción del cliente, fiabilidad de la información, entre otros.

Por otro lado, existen gastos adicionales que podrían encerrar aspectos como viáticos. Es primordial esforzarse en cuantificar y dimensionar tanto los gastos directos como indirectos. Asimismo, no olvidar los imprevistos.

En términos financieros, el ROI proporciona una justificación sólida para la implantación del ERP. Es tanto una herramienta para seleccionar el sistema como una métrica para medir el éxito relativo a su implantación. Es el instrumento que dará las mejores luces sobre el rendimiento de la inversión y ayudará a corregir los procesos hasta que los beneficios sean plenamente efectivos. Mientras más concreto sea el análisis de sus componentes, más exacto será su cálculo.

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Tras la conquista del cliente omnicanal

–Necesito una cafetera, pero quiero una de esas francesas con sistema de prensa –dijo Paula una tarde antes de salir de la oficina.

Al llegar a su casa, luego de pasar una hora en el tortuoso tráfico defeño, y ordenar algunas cosas, tomó su tablet para realizar la respectiva búsqueda de la cafetera en Google. Examinó al menos tres tiendas. Finalmente encontró un establecimiento a 800 metros de su hogar que tenía justo la que consideraba perfecta: la verde manzana que combinaba con los demás utensilios de la cocina y con capacidad para seis tazas.

–¿Será que paso mañana por el local o hago la compra en línea de una vez? –pensó.

Tras considerar lo congestionado de las calles; el volumen de trabajo; los comentarios positivos sobre el comercio en redes sociales; procedencia del artículo; precio, y rapidez de entrega, decidió hacer la compra al instante por medio de la plataforma e-commerce de la tienda. Seleccionó el modelo, color y método de pago; completó la información sobre la titularidad de la tarjeta con que pagaría a tres meses sin intereses y la dirección donde recibiría el paquete en el horario seleccionado.

Fue una operación precisa, ágil y segura lo que permitió que Paula compartiera ese mismo domingo su primer café prensado en el desayuno familiar.

Definitivamente hubo un cambio

La forma en que Paula hubiese comprado la cafetera hace cinco años no es la misma que la actual. Hoy es visto de manera corriente que el proceso de compra inicie con la consulta en la web sobre el desempeño de un determinado producto, y termine con el pedido de éste desde un smartphone a la medianoche.

Al estilo de compra que integra diversos dispositivos y soportes para llegar a la conversión se le conoce como experiencia omnicanal, por lo tanto, al individuo que recurre a esta forma se le denomina cliente omnicanal.

Los niveles de información y empoderamiento que un comprador puede tener gracias a las tecnologías no tienen precedentes. Las posibilidades que la informática ha generado en torno al marketing y los procesos comerciales han dado paso a nuevas teorías que ameritan un abordaje dinámico. Lo que es hoy ya no lo será mañana. El Internet de las Cosas lo puede afirmar.

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Vamos o nos quedamos

Las empresas que aún consideran la transformación digital como una opción, difícilmente ampliarán su cuota de mercado, fidelizarán a los usuarios o incursionarán en nuevos modelos de negocio. Perderán oportunidades que serán aprovechadas por una competencia capaz de estar en el lugar adecuado cuando el cliente lo solicita.

Para continuar siendo competitiva, la organización debe reorientar su pensamiento en función del usuario y las herramientas que provee el mercado para alcanzarlo. Debe dejar la comodidad de lado y asumir el reto de estar donde está el cliente, trátese de una tienda física o virtual, con atención telefónica, vía e-mail o chat. Debe otorgar una solución óptima a través de cualquier vía y generar una experiencia memorable. Para ello es indispensable integrar electrónicamente todo lo que esté al alcance de la compañía: sistemas ERP, CRM, e-commerce, Business Intelligence, inteligencia artificial, etc.

En la medida en que la empresa emplee y vincule las plataformas diseñadas para mejorar los procesos y la rentabilidad, y explote con tino los datos e información que en ellas se genera, podrá afirmar que ejerce la transformación digital con todas las letras, desarrollando una estrategia verdaderamente centrada en el consumidor y alineando la cualidad omnicanal de la firma con el perfil omnicanal del cliente.

Por último, contar con la asesoría precisa para abordar la diversidad de formas en que los procesos transaccionales pueden darse en el presente, incrementará las posibilidades de éxito y diferenciará a la organización de aquellas que decidieron no emprender el viaje tras ese seguidor con el poder de aumentar la utilidad.

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En el tren del e-commerce

El alcance de internet invita a que la industria retail piense en múltiples canales. Considerar vender en un solo lugar no hace frente a un entorno donde las leyes de mercado avanzan de manera veloz y el cambio generacional, que presenta nuevos hábitos de consumo, es un hecho.

Ciertamente, a México le falta mucho por recorrer para equipararse con las naciones que lideran la participación en el e-commerce mundial, como China o India. No obstante, los estudios muestran que la venta online en el país va hacia delante y sin retorno, lo que representa una oportunidad de oro para las organizaciones con visión y disposición para experimentar nuevos modelos de negocio.

De acuerdo con el Estudio Comercio Electrónico 2016 de AMIPCI (Asociación Mexicana de Internet), México ha registrado la siguiente realidad:

  • En 2015, el valor de mercado de comercio electrónico creció 59% al pasar de 162.10 (2014) a 257.09 millones de pesos.
  • Entre mayo y julio de 2016, alrededor de siete de diez usuarios de la web realizaron una compra en línea.
  • De 2014 a 2015, se sumaron diez millones de internautas nuevos.
  • En 2016, el gasto trimestral por comprador aumentó 17% con respecto al año anterior.
  • La intención de compra por medio de computadoras es de 86% (2016).
  • El aspecto más valorado es la seguridad, seguido del precio y promoción (2016).
  • Después de Brasil, México es el país latinoamericano con más participación en e-commerce.

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Las empresas que aún no han subido al tren del comercio electrónico tienen en frente un escenario positivo, que implica un despliegue tecnológico preciso para garantizar transacciones digitales con agilidad y seguridad. El contexto demanda el empleo de plataformas que permitan brindar a los clientes experiencias cautivadoras y personalizadas a lo largo de diferentes canales. En este sentido, es primordial contar con un sistema que unifique los puntos de venta con el comercio en línea, e involucre datos e información de los procesos operacionales.

NetSuite es la solución tecnológica más extendida en el mundo que integra e-commerce con ERP y CRM.  Permite optimizar la relación comercial a través de una sola aplicación, lo que ofrece una visión completa de todas las operaciones comerciales de la compañía y empodera a los usuarios para dar seguimiento a los procesos y otorgar la respuesta ideal para el cliente.

A la par que la brecha digital se achica para permitir la participación de cada vez más personas en el medio electrónico, NetSuite propone a la organización explotar el comercio online con seguridad y confianza. Se presenta ante las pequeñas y medianas empresas como una de las soluciones más prácticas para adecuarse a las circunstancias y sacar el máximo de utilidad.

Solicita su demostración.

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La metodología para implantar un sistema de gestión

Cuando en una organización finalmente llega el momento de implantar el sistema que ayudará a mejorar las operaciones y la rentabilidad, se trata de un hecho trascendental que demanda ser abordado con una metodología exhaustiva que disminuya riesgos y aumente las probabilidades de éxito de la inversión.

De sistema no se cambia todos los días. Bien sea que se trate de la puesta en marcha de ERP (Enterprise Resource Planning), CRM (Customer Relationship Management) o Business Intelligence, el proceso para una correcta implantación implica el desarrollo de una infraestructura tecnológica, cambios en los procesos organizacionales y el involucramiento de los usuarios, por lo que la aplicación de una metodología definida es clave para obtener los resultados esperados.

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El conjunto de métodos más apropiado para adoptar tecnologías de información en la empresa se fundamenta en seis fases:

Diagnóstico. En este curso se estudia cómo opera el negocio para estimar requerimientos, costos y alcance. Una vez validada la solución en función de las necesidades de la organización, lo ideal es disponer de un prototipo que presente los componentes del sistema.

Análisis. Permite conocer a fondo cómo se llevará a cabo la implantación mediante la definición del qué, cómo y cuándo. Implica la elaboración de planes de trabajo, control de cambios, comunicación, entrenamiento, de infraestructura, de migración de datos, de prueba, etc.

Diseño. Define cómo será configurado el sistema. Consiste en construir el diseño de la solución de acuerdo con las integraciones funcionales precisadas, adaptaciones particulares, aplicaciones, interfaces y el modelo de migración de datos.

Construcción. Se debe configurar el sistema ya diseñado. Corresponde desarrollar adaptaciones de aplicaciones e interfaces; migrar los catálogos y datos que servirán de base, y realizar pruebas para asegurar que todo opere correctamente.

Implementación. El sistema debe operar en línea con la información que los usuarios procesan cada día. Implica la capacitación de colaboradores. Corresponde realizar pruebas integrales y unitarias; concluye la configuración de ambientes, y cargan catálogos y saldos iniciales.

Operación. Se debe verificar que el sistema opere de manera estable y que el proceso de transición concluya exitosamente. La empresa que estrena la solución debe contar con el soporte técnico y funcional necesario para que los usuarios emitan reportes correctamente.

La complejidad de una implantación amerita que, como regla, se deba documentar cada etapa del proyecto con fechas, detalles y responsables de área, desde el diagnóstico hasta la operación. Sin embargo, la operación de la solución no garantiza el éxito de la implantación. Lo conveniente es seguir un plan de seguimiento de calidad y un plan posterior de optimización que sean ejecutados con el mismo cuidado que el puesto previamente.

Una empresa consultora en TI que cuenta con una metodología probada, perfeccionada a lo largo de su trayectoria, indefectiblemente posee una ventaja competitiva sustancial frente a aquellas que aún no afinan sus métodos. Conozca cómo trabajamos.

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¿Por qué NetSuite?

—En nuestra pyme tenemos tal requerimiento, tal realidad y tales opciones.

—Entonces, ¿cuál solución debemos escoger?

—La número uno en el mundo.

La elección del sistema de gestión empresarial es una de las elecciones más delicadas que se puede llegar a tomar a lo largo de la vida de una organización. Y no es para menos. La adopción de tecnologías requiere de tres factores determinantes: tiempo, dinero y esfuerzo, aspectos que si no logran ser abordados adecuadamente podrían desembocar en el fracaso de la implantación, por lo tanto, en la pérdida de recursos difíciles de recuperar.

La pyme de hoy debe cumplir con determinadas exigencias para mantenerse en el mercado y crecer en función de los objetivos empresariales. La escogencia de la solución informática que marcará la ruta a seguir en cuanto a la operatividad y estrategias de la compañía debe obedecer no sólo a las necesidades específicas de negocio, sino que, para tratarse de una implantación duradera, debe obedecer también a la tendencia de las tecnologías de información, requisitos que bien ha sabido comulgar Oracle por medio de NetSuite, el software empresarial en la nube líder a escala global.

No es difícil comprender por qué NetSuite es la solución número uno en el mundo. Un compendio de cualidades la definen como la decisión corporativa más acertada en un planeta hecho de medianas y pequeñas empresas:

  • Integra ERP, CRM e e-commerce. Los componentes modulares se acoplan perfectamente para brindar a la organización un panorama completo del negocio y favorecer la toma de decisiones.
  • Está alojada en la nube. Permite acceder a información confiable de forma segura y en cualquier dispositivo, momento y lugar.
  • Posee un costo alcanzable. La posibilidad de contrato por medio de una suscripción anual la hace enormemente accesible para las compañías formales que buscan el crecimiento sostenido.
  • Es de rápida implantación. Debido a su practicidad y de acuerdo con el modelo y experiencia de la firma consultora, podría ser implantada en tan solo cien días.
  • Se actualiza continuamente. Los avances, actualizaciones y adaptaciones se realizan directamente de la nube, lo que aumenta la cualidad de practicidad de la inversión.
  • Es fácil de usar. La navegación sencilla y personalizable provee una experiencia de usuario enriquecida. Permite crear campos, pantallas y reportes para cada proceso de negocio.
  • Es flexible y adaptable. El tamaño y giro de la empresa no es un impedimento para NetSuite. Su capacidad de adaptación propiciará la evolución al ritmo requerido.
  • Es segura. Cumple con los estándares internacionales más rigurosos de seguridad en sistemas.

Los beneficios y ventajas son múltiples. NetSuite unifica la información generada en todas las áreas de la organización, le facilita ser más productiva y reducir costos operativos. Finalmente, otorga la posibilidad de acceder a una demostración del sistema para terminar de cerrar la toma de decisiones y abrir a la compañía las puertas de la innovación.

Lee: CRM y ERP: actores clave de la transformación digital

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CRM y ERP: actores claves de la transformación digital

La madurez de los sistemas de gestión empresarial ha permitido el desarrollo de escenarios comerciales cada vez más novedosos y disruptivos.

La forma en que las empresas líderes del mercado operaban hace cincuenta años no se parece a la manera de operar de ahora; tampoco a la forma de operar de hace una década. La evolución de las tecnologías ha redefinido las maneras de hacer de la organización y ha permitido abordar un enfoque comercial centrado en el cliente.

El desarrollo de las tecnologías ha forjado un escenario digital que exige enormes competencias para las compañías, lo que, para los directivos suspicaces, más que una amenaza, es considerado como una oportunidad. La transformación digital como despliegue estratégico, táctico y operativo no tiene retorno y es en la medida en que la organización empodere a su personal, optimice la gestión de sus datos y mejore sus procesos, que será capaz de registrar un crecimiento significativo y cónsono con la realidad del entorno empresarial.

Las soluciones que más y mejores impactos pueden generar en la vida de la compañía sin duda son aquellas que inciden en la productividad y administración de sus operaciones. De allí que los sistemas Customer Relationship Management (CRM) y Enterprise Resource Planning (ERP) sean empleados con tanta frecuencia en empresas de diversos sectores como manufactura, retail, finanzas, educación y gobierno.

Lee: El desafío de la transformación digital

Los modos en que la adopción de las tecnologías de información y la transformación digital impactan en las empresas fundamentalmente son cuatro:

  1. Atracción de clientes. ¿Existirá un mejor aliado para el departamento de marketing que CRM? Conocer el perfil del comprador, transformar prospectos y leads en clientes, mejorar el servicio al cliente, optimizar procesos de venta, fidelizar más rápidamente y diseñar estrategias basadas en la personalización son algunas de las ventajas que se puede alcanzar con la implantación de un sistema ideado especialmente para la gestión de las relaciones con los clientes. La capacidad de CRM para ampliar la visión y fortalecer los pasos comerciales de la compañía hacen de esta tecnología un aliado clave para cualquier firma. ¿Acaso no es mejor cuando al cliente se le otorgan exactamente las respuestas que espera y es tratado con empatía y reconocimiento?
  1. Fortalecimiento de empleados. Una fuerza de ventas informada y habilitada tiene más probabilidades de generar experiencias memorables para los clientes, hecho que puede lograrse con el apoyo de CRM. Por su parte, ERP también forma equipos ágiles y productivos en prácticamente todas las áreas de la compañía. Administrar nóminas y recursos humanos con un mismo sistema, por ejemplo, facilita tanto la gestión de talento desde el momento del reclutamiento como la adecuación de políticas internas según los requerimientos del área. Finanzas, por otro lado, puede administrar activos de manera más eficiente y con menores riesgos. Todo esto manifiesta la formación de colaboradores con mayores competencias y capacidades para generar valor.
  1. Optimización de operaciones. ¿Será posible que un almacén con grandes cantidades de productos se maneje con lápiz y papel? Seguramente todavía existen empresas capaces de hacerlo, pero ¿será esta la compañía más ágil del sector y con mejores perspectivas de crecimiento? Una organización que pretenda ser mejor cada día, indefectiblemente debe ejercer la transformación digital y reconfigurar sus operaciones en función del mejoramiento de sus indicadores de desempeño y rentabilidad. El ERP adecuado puede ayudar con creces a lograr lo mencionado y hacer de la empresa un modelo de gestión representativo.
  1. Transformación de productos. Es el momento en que la reingeniería se presenta como un proceso imperioso para la organización, que la transformación digital causa su impacto más importante. Redefinir procesos de negocios o transformar productos y servicios es trascendental para la organización y manifiesta su interés y disposición por crecer abruptamente. La mejor forma de llegar a este punto es con el cimiento de soluciones CRM y ERP, por cuanto la primera ayuda a estudiar exhaustivamente los mercados y conocer al cliente, y la segunda permite examinar detalladamente la cadena de suministro, establecer nuevos mecanismos y administrar el ciclo de vida de un producto.

Comprender la influencia de las tecnologías de información y el impacto de la transformación digital en la organización acelerará su incorporación y facilitará el éxito de una empresa propia del siglo XXI.

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Dos aspectos esenciales en la transformación digital

No cabe duda, la digitalización y la transformación digital son un hecho. Desde que el nacimiento del internet, el desarrollo de poderosas soluciones, como ERP, CRM y Business Intelligence, y la implantación de los sistemas de redes en las organizaciones, una nueva forma de operar ha ido ganando terreno, al punto de hoy considerar casi inviable la existencia de una compañía que se apoye básicamente en herramientas basadas en lápiz y papel o en antiguas hojas de cálculo.

La digitalización y la transformación digital han cambiado la forma en que el ser humano se relaciona con su entorno. En diversas naciones han roto paradigmas e influido en la creación de un nuevo modelo de sociedad. Por su parte, las empresas ingresaron en una carrera por aumentar la competitividad y la eficiencia que está muy lejos de cesar. La digitalización y la transformación digital han evolucionado las mentes en función de nuevas estrategias de negocio y han favorecido el desarrollo de la denominada hipercompetencia.

Durante la cuarta revolución industrial que se vive actualmente, difícilmente se pueda ser únicamente espectador; la transformación invade los espacios públicos y privados; asimismo a las personas, quienes en el plano tanto personal como profesional la viven con todas sus letras. Sin embargo, para las empresas la decisión de ser parte activa de esta transformación no ocurre de manera tan automática.

Lee: El desafío de la transformación digital

Para ejercer realmente la transformación digital, y no formar parte de las organizaciones que solamente cambian sus herramientas tradicionales por otras digitales manteniendo el mismo objetivo, se debe cumplir con dos aspectos esenciales:

  1. Estrategia. Como en toda planificación, se debe determinar cuál es la visión con respecto al cambio y, a partir de ahí, establecer los mecanismos que digitalmente modificarán los procesos en la compañía. Los componentes de la estrategia deben abordar fundamentalmente lo relacionado con los objetivos, alcance, gestión de talento, gestión del cambio, esfuerzo tecnológico e infraestructura.
  1. Disposición. La actitud y la voluntad de quienes lideran los procesos de transformación es determinante para afrontar los cambios exitosamente en la organización. La madurez tecnológica de una empresa está ligada a la capacidad que tienen sus miembros de encabezar iniciativas digitales y engranar adecuadamente los procesos inherentes al salto.

La transformación digital es un proceso evolutivo que busca realinear modelos de negocio. No obstante, a pesar de la enorme concepción técnica que implica, las estrategias para su ejecución deben estar concebidas no sólo desde la tecnología, sino desde las personas, que en definitiva –sin ánimos de tocar por el momento la polémica inteligencia artificial- son quienes tienen la capacidad propiciar un cambio profundo y vinculante en la cultura empresarial.

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El desafío de la transformación digital

El siglo XXI está siendo colmado por una cantidad abrumadora de hitos sociales y tecnológicos que están transformando a la humanidad. Por su parte, las organizaciones se hallan en un punto que las obliga a cuestionarse sobre sus maneras de operar y a reinventarse en función de su crecimiento y la evolución de los mercados.

Junto con la corriente que trae consigo el desarrollo tecnológico, los conceptos de automatización y la digitalización, en las pequeñas y medianas empresas cada vez cobra mayor peso el término transformación digital, proceso referido a la adopción de una serie de acciones que buscan incidir en las formas de hacer de la compañía y en su modelo de negocio, ¿de qué manera? Esencialmente, con el apoyo de las tecnologías de la información.

Sin embargo, la transformación digital no puede ser simplemente decretada por los directivos de la empresa. Los retos que supone este proceso, primeramente implican una interpelación profunda acerca de la preparación y la disposición que ésta posee para asumir los cambios. Asimismo, ejecutar acciones innovadoras y disruptivas capaces de fundar la reingeniería de los procesos o negocios. De ningún modo se trata de la implantación de un software o su actualización, sino de un despliegue estratégico, táctico y operativo que requiere de la sinergia de todo el talento humano para alcanzar el éxito.

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La transformación digital puede implicar la implantación de diversas tecnologías. Compañías de diversos rubros encuentran incontables beneficios en ERP o sistemas para la planificación de recursos empresariales. Plataformas CRM o sistemas para la gestión de relaciones con los clientes tienen la capacidad de renovar la forma en que los usuarios interactúan con la organización; facilitan los estudios de mercado, la personalización y la fidelización. Por otro lado, BI provee información capaz de generar un conocimiento vital en el ámbito comercial. Adicionalmente, cada vez son más frecuentes las compañías que explotan las posibilidades del Internet de las Cosas, el comercio en línea y las aplicaciones móviles para lograr sus objetivos y generar nuevos escenarios.

La adopción de tecnologías con criterios enfocados en el crecimiento corporativo y la investigación del macro y micro entorno podrían propiciar mejoras significativas y sin precedentes para las pymes. Una verdadera transformación digital abre un abanico extenso de variables operativas, organizacionales y tecnológicas; no obstante, entre todos los aspectos que se deben atender y debido al riesgo implícito, es fundamental poner especial acento en los cambios de procesos y de recursos humanos. De esta forma, será más fácil aprovechar la inversión y su impacto será el esperado por la dirección.

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