, ,

Marketing relacional, mejor con CRM

La esencia del marketing relacional se basa en la generación de relaciones duraderas -y rentables- con los clientes. Este concepto ha marcado un cambio en la orientación estratégica del marketing tradicional para trascender de la búsqueda de captación de clientes (transacciones) a la búsqueda de su satisfacción en el largo plazo (relaciones).

En el marketing relacional, la venta de un producto no es el fin del proceso, sino el principio de una relación duradera con el usuario, relación basada en la confianza, capaz de generar aprendizajes y tornarse más inteligente en cada interacción. En términos generales, los aspectos que se integran durante la generación de este tipo de vínculos son el servicio al cliente, la calidad y el marketing.

 

marketing-relacional

Como se entrevé, la idea que existe detrás del marketing relacional es la anhelada fidelización. Para alcanzarla, se debe crear una cantidad considerable de usuarios satisfechos por medio tanto de una atención al cliente excepcional, la cual deberá ser cercana y personalizada, como del otorgamiento de beneficios que distingan a la marca de la competencia. Evidentemente, mantener un número de clientes que responda a las expectativas de la organización dará mayor estabilidad a la empresa, y si se alcanza una cantidad concreta de clientes fidelizados, esto supondrá un porcentaje de ingresos más elevado.

Para alcanzar la fidelización debe tenerse en cuenta que, por lo general, los clientes saben qué desean o necesitan. Esto implica poner a disposición diversos canales de contacto, estudiar permanentemente a los públicos, escuchar bien al usuario y trabajar afanosamente por la cobertura de sus requerimientos. Este camino es facilitado hoy por las tecnologías interactivas y de base de datos que tienen las empresas a disposición.

 

Te podría interesar: Por qué es importante escuchar al cliente

 

Uno de los complementos más útiles para agilizar las acciones de marketing relacional es el Customer Relationship Management o CRM, sistema que recolecta información valiosísima para el área a la vez que permite comunicar los beneficios y soluciones que ofrece la empresa a sus seguidores.

El significado de CRM se entiende con facilidad al ser traducido literalmente del inglés: sistema de gestión de relaciones con los clientes. Esta solución es capaz de proveer a la organización de las claves para afinar sus próximas maniobras mercadológicas y supone un modelo de negocios cuya estrategia tiene el fin de lograr la identificación y administración de aquellas relaciones/cuentas más valiosas para la compañía, labores que conviene realizar de manera diferenciada para mejorar la efectividad sobre los clientes. Visto así, se trata de ser más efectivos al momento de interactuar con los usuarios.

Las funcionalidades de un CRM básicamente transitan por ventas, servicio al cliente y marketing, esto circunscribe soporte, e-commerce, telemarketing, planificación y automatización de campañas, segmentación, gestión de redes sociales, etc. Al permitir la integración de sistemas Enterprise Resource Planning (ERP), un CRM propicia experiencias altamente satisfactorias, lo que fortalece aún más su misión y le otorga puntos a la compañía frente a su adversario.

La importancia de implantar el CRM adecuado y optimizarlo al máximo es fundamental para las empresas que ofrecen productos y servicios. Tras el desarrollo de sus componentes, el ejercicio del marketing relacional con el apoyo de CRM debe ser capaz de proporcionar una verdadera satisfacción al cliente y generar con éste un vínculo duradero y confiable.

También te podría interesar: Cuatro claves para ser realmente una empresa customer centric

, ,

Microsoft Dynamics al servicio del marketing de tu empresa

Cuando un empresario dedicado a la manufactura de productos médicos y hospitalarios nos comentó que su organización todavía llevaba a cabo tareas repetitivas de forma manual, no pudimos evitar abordar las bondades que otorgaría las soluciones de Microsoft Dynamics a sus procesos, cómo esto se vincula con sus acciones de mercadeo y cómo los efectos de su implantación pueden traducirse en rentabilidad.

Las soluciones Dynamics están diseñadas para optimizar los métodos de la empresa de forma considerable. Al tener la capacidad de adaptarse a las necesidades específicas de cada negocio, se convierten en una herramienta clave para los cuatro componentes del marketing mix:

  1. Producto: A través de herramientas que permiten acceder a reportes de tendencia y datos centralizados actualizados, es posible hacer un análisis de los consumidores y habilitar al equipo para tomar mejores decisiones enfocadas en el tipo de bienes o servicios que ofrece la compañía, así como en la prospección de nuevos mercados.
  1. Precio: Un análisis exhaustivo de los reportes de producción y venta, provistos gracias a expresos sistemas de gestión, permitirá mantener los costes de los productos ofrecidos o hacer los ajustes numéricos necesarios para garantizar los resultados financieros esperados por la dirección.
  1. Plaza: Es posible conocer, en detalle y en tiempo real, qué ocurre en cada uno de los pasos de los ciclos de logística y distribución, lo que permitirá ejercer la planificación con mayor exactitud y hacer seguimiento de pedidos y entregas para controlar la llegada en tiempo y forma del producto a su centro de comercialización, alcanzando la satisfacción del cliente y del consumidor final.
  1. Promoción: En la medida en que se optimicen los demás procesos del marketing empresarial, será más fácil y rápido fijar recursos destinados a esfuerzos promocionales, así como diseñar y desarrollar estrategias orientadas a su difusión por los diferentes canales de comunicación que emplea la organización.

Más allá de estos beneficios basados en la dinámica mercadotécnica, las soluciones de Microsoft Dynamics también contribuyen con el mejoramiento de atención al cliente en la medida en que el equipo de venta accede a la información necesaria y está enterado de todo lo que ocurre alrededor de un producto. Con un adecuado sistema, los tiempos de investigación y respuesta son menores, proveyendo claridad y exactitud en cada orientación al público, cualidades que ayudan en demasía a alcanzar su fidelización.

La empresa fabricante de productos médicos mencionada al principio ya comienza a ver en sus números los beneficios de contar con estas soluciones, de forma que ¿para qué esperar a efectuar los cambios que ayudarán a impulsar a la cúspide a nuestra organización, si esa demora puede significar su salida absoluta del mercado?

 

, ,

La personalización como cúspide de tu estrategia de marketing

Hoy en día, el cliente es el rey. La evolución del mercadeo ha marcado claramente la importancia de la relación de una empresa con sus consumidores, pero no de cualquier relación, sino aquella basada en el aprendizaje mutuo, aprendizaje que lleva a las organizaciones a ajustarse a lo que su comprador necesita y demanda en el tiempo. Definir las pautas que facilitarán este proceso en una compañía que hasta ahora sólo fundamentaba sus acciones en el marketing transaccional, en muchos casos implica un cambio en la orientación de la misión corporativa, debido a que ésta ya no se centraría en el producto que ofrece la empresa; ahora tendría como eje al cliente.

Con frecuencia, directivos autorizan destinar importantes recursos a consultores de marketing relacional que nunca logran tener éxito en la implantación de sus estrategias por una sencilla razón: su organización no está preparada para ejercer el nuevo paradigma que requiere la gestión de clientes. Llevar a cabo acciones de este tipo ciertamente no es sencillo; no es lo mismo capacitar al equipo en técnicas de venta que hacerlo estudiar al cliente con la finalidad de reconfigurar su servicio o producto en función de las necesidades puntuales detectadas; no obstante, contar con las herramientas tecnológicas adecuadas, como los sistemas CRM (Customer Relationship Management) contemporáneos, puede ayudar significativamente a cumplir, sin traspiés, con los cuatro pasos que requiere una estrategia exitosa de marketing personalizado.

  1. Identificación: No se puede tener una relación con un individuo si primeramente no se le identifica. Es necesario conocer y reconocer al cliente en cada uno de los medios utilizados por la empresa, asimismo, establecer tipologías y categorizaciones que hablen de su perfil o el potencial que tienen para la compañía.
  1. Diferenciación: En la fase de diferenciación se define el valor que cada cliente tiene para el negocio, por lo tanto, una metodología especialmente diseñada para esta etapa permitirá concentrar los esfuerzos en los prospectos o usuarios más rentables o con mayor potencial.
  1. Interacción: Este paso consagra al marketing personalizado en una primera etapa. Implica la acción sobre el cliente de forma eficiente (en términos de costo) y efectiva (en términos de satisfacción). Una interacción de calidad implica detectar y cubrir necesidades particulares, profundiza vínculos y facilita la fidelización.
  1. Personalización: Las organizaciones deben poder adaptar las cualidades de su marca a los intereses de un segmento. La individualización o customización implica tener la habilidad de personalizar un producto de forma que resulte altamente atractivo para el cliente. Su carácter de masificación se ve en las diferentes formas de pago o tipos de empacado, por ejemplo.

Un simple base de datos ya no basta. Son los clientes activos y las relaciones de largo plazo lo que dan continuidad al negocio. En el afán por lograr esto, es donde el CRM cumple su principal función: optimizar cada paso de la relación de la compañía con el cliente, a fin de estrechar y enriquecer el vínculo de manera bidireccional.